Convierta las palabras del anuncio en fortalezas con prueba, elija una debilidad que no le cierre la puerta y ordene su presentación en un minuto.
Nombre dos o tres fortalezas que la plaza necesita y demuestre cada una con algo que usted hizo. Después diga una debilidad real, que no sea lo central del puesto, y cuente qué está haciendo para mejorarla. Así de simple. Lo que cuesta es elegir bien, y para eso es esta guía.
Es el mismo consejo que da el servicio de orientación del Gobierno británico: preparar dos o tres ejemplos que tengan que ver con el trabajo y, en la debilidad, ser honesto y decir cómo está mejorando.
Lo esencial
No empiece por una lista de virtudes. Empiece por el anuncio de la plaza. Muchos anuncios repiten las mismas palabras, y cada una es una pista de lo que le van a preguntar. El truco es convertir cada palabra en una prueba:
| El anuncio dice | Lo que buscan | La prueba que convence |
|---|---|---|
| «Proactivo» | Que haga cosas sin que se las pidan | Algo que usted mejoró por su cuenta: un formato, un proceso, un inventario. |
| «Orientado a metas» | Que cumpla números | Una meta que alcanzó y cómo lo hizo, aunque fuera una meta pequeña. |
| «Trabajo bajo presión» | Que no se paralice en días pesados | Un cierre de mes, una temporada alta o un día con el equipo incompleto. |
| «Disponibilidad de horario» | Que pueda cubrir turnos | Un trabajo donde cubrió turnos rotativos o fines de semana sin faltar. |
| «Buena actitud» o «trabajo en equipo» | Que no genere problemas | Una vez que ayudó a un compañero o resolvió un roce sin pleito. |
Cuando arme la respuesta, use la fórmula fortaleza, cuándo la demostró y qué pasó:
«Soy proactiva. En la farmacia donde trabajo, los vencimientos se revisaban solo a fin de mes y se perdía producto. Propuse revisarlos cada semana con una hoja sencilla, y desde entonces casi no botamos medicina vencida.»
Antes de decir su debilidad en voz alta, hágale estas tres preguntas:
Si pasa las tres, úsela. Debilidades que suelen funcionar bien, según el puesto:
«Me cuesta decir que no cuando un compañero me pide ayuda, y a veces me atraso en lo mío. Ahora, antes de aceptar algo nuevo, reviso qué tengo pendiente ese día, y si no me da el tiempo, lo hablo con mi jefe para ver qué va primero.»
Estas respuestas fueron escritas para esta guía y no son de candidatos reales. Úselas como modelo y cambie los datos por los suyos.
«Mi fortaleza es la paciencia en llamadas difíciles: en mi equipo me pasan los clientes que piden hablar con un supervisor. Mi debilidad es que me cuesta cerrar a tiempo las llamadas largas. Estoy practicando con mi supervisora frases para cerrar sin que el cliente sienta que lo apuro.»
«Mi fortaleza es el cuidado con el dinero: en dos años no he tenido faltantes en mi caja. Mi debilidad es que al principio me costaba explicar los requisitos de un crédito con palabras sencillas. Me hice una hoja con los pasos y ahora la uso con cada socio.»
«Mi fortaleza es organizar a la gente: cuando faltan operarias, reacomodo la línea para no bajar la producción del día. Mi debilidad es que me cuesta delegar el papeleo. Estoy enseñando a una de las operarias a llenar los reportes conmigo, para que me apoye.»
«Mi fortaleza es el análisis de procesos: en mi proyecto de graduación medí los tiempos de una panadería y propuse un orden de trabajo que redujo las esperas. Mi debilidad es que todavía tengo poca experiencia dirigiendo personas. Por eso coordiné al grupo en mis horas sociales y estoy llevando un curso de liderazgo.»
«De mi trabajo en el restaurante traigo el trato con el cliente: sé recomendar sin presionar, y muchos clientes regresaban pidiendo que yo los atendiera. Mi debilidad es que no he manejado un sistema de ventas. Ya estoy aprendiendo uno con un curso en línea.»
«Mi fortaleza es la organización: durante estos años llevé las cuentas de la casa y ayudé con la contabilidad del negocio de mi hermano. Mi debilidad es que algunos programas cambiaron desde mi último empleo. Estoy repasando Excel y ya hago tablas y fórmulas básicas sin ayuda.»
Fortalezas y debilidades casi nunca vienen solas. Repase también las demás preguntas de entrevista de trabajo que más se repiten.
Muchas veces la pregunta no termina con su primera respuesta. El entrevistador quiere ver si la fortaleza es real o aprendida, y para eso repregunta. Estas son las más comunes y cómo salir bien:
La clave es que todo lo que diga calce. Si en la entrevista dijo que le cuesta delegar, que en una prueba psicológica o en una segunda entrevista no aparezca otra cosa muy distinta como su mayor problema. Las respuestas se comparan.
En El Salvador lo más común es que se lo digan de usted, «hábleme de usted», pero a veces llega como «háblame de ti» o «cuéntame de vos». Es la misma pregunta y casi siempre es la primera. No quieren su historia de vida. Quieren saber si su perfil tiene que ver con la plaza. El servicio británico lo dice así: muestre sus cualidades, intereses y habilidades, y únalos al puesto.
Una forma fácil de ordenarla es en tres tiempos:
| Tiempo | Qué decir |
|---|---|
| Presente | Qué hace hoy: su puesto o lo que estudia. |
| Pasado | Uno o dos logros que tienen que ver con la plaza. |
| Futuro | Por qué aplicó a este puesto. |
«Hoy trabajo como asistente administrativo en una clínica en Santa Ana, donde llevo la agenda de tres médicos y la facturación. Antes estuve dos años en atención al cliente en una tienda de electrodomésticos, y ahí aprendí a manejar reclamos. Apliqué a esta plaza porque quiero seguir en administración, pero en una empresa más grande.»
Que dure alrededor de un minuto. Si quiere más ejemplos de cómo ordenar sus ideas para cualquier pregunta, lea cómo responder en una entrevista de trabajo.
Escriba sus dos fortalezas y su debilidad, cada una en tres líneas. Dígalas en voz alta hasta que le salgan en menos de un minuto en total, sin leer.
Si la entrevista es por Zoom, Teams o Meet, ClapAssist oye la pregunta y le muestra qué fortalezas nombrar, con ejemplos de su hoja de vida que calzan con la plaza. Le contamos cómo en IA para entrevistas de trabajo.
Páginas externas en las que se basan los consejos de arriba, abiertas y comprobadas en la fecha indicada.
Diga dos o tres fortalezas que la plaza necesita, cada una con algo que usted hizo. Luego una debilidad real que no sea central para el puesto, con lo que está haciendo para mejorarla.
Una que sea verdad, que no choque con lo principal del puesto y que esté mejorando. Por ejemplo, «me cuesta delegar» si no tendrá personas a cargo, o «me pongo nervioso frente a grupos» si no dará presentaciones.
En tres tiempos y en un minuto: qué hace hoy, uno o dos logros que tienen que ver con la plaza y por qué aplicó a este puesto.
Dos o tres, relacionadas con el puesto y cada una con un ejemplo. Una lista larga sin pruebas convence menos.
Solo si da un ejemplo real de cuándo le causó un problema y qué cambió. Dicho sin más, suena a respuesta aprendida.
Que no se le olvide el ejemplo justo cuando le pregunten. 10 minutos gratis para probar, sin tarjeta.